Juan Carlos Graña

Entrevista al bajista y compositor uruguayo Juan Carlos Graña

octubre 21, 2015

Bajista y compositor de amplia trayectoria, Juan Carlos Graña recientemente publicó un DVD registrado en vivo en estudios El Ombú que funciona como una óptima vía de acceso a su discografía. Con él conversamos para tener una mejor comprensión de su obra. 

¿Qué circunstancia de tu vida te condujo al arte? ¿Hay un instante o momento que se podría señalar como el desencadenante?

Siempre me gustó la música. Cuando niño preguntaba y aprendía cosas informalmente con una prima que tocaba el piano, y aprendí algo en 1ro de liceo. Leía muchos libros, poesía y también escribía mis poemas, y hacía canciones en una guitarrita de juguete. Me encantaba escuchar a un vecino del fondo que tocaba la guitarra en su patio durante las tardes. Después, ahí por los 16 años empecé a escuchar música tipo jazz y a Weather Report porque lo pasaron en una radio allá por el 85 y me gustó.

En el liceo, a los 17 años, la banda de unos compañeros de clase se quedó sin bajista y me invitaron a tocar porque veían que a mí me gustaba mucho la música. Esto fue desencadenante.  Inmediatamente empecé a desatender todo lo demás y  a ahondar en eso más y más. Entonces, el baterista me pasó un cassette con el primer disco de Jaco Pastorius. No sé cuántas veces lo escuché. Me lo aprendí de memoria. Escucharlo me hizo querer dejar todo y dedicarme de lleno al bajo.  Me puse a trabajar para pagarme las clases de música y a estudiar.

Después, cuando escuché  el disco “You´re Under Arrest” de Miles Davis también fue desencadenante para querer hacer ese tipo de música jazz mezclado con funk y pop. Asimismo, en esa época también recuerdo el impacto que me causaron los discos de Opa y Eduardo Mateo. Los escuché “al derecho y al revés”. Eso fue desencadenante para descubrir la increíble música que se hace por acá y querer también dedicarme a eso.

Y en tu caso puntual, ¿hasta dónde “artista” y “obra” son lo mismo hoy en día?

Hoy en día trato de que mi parte artística y obra sean lo mismo.  Al tener el privilegio de contar con un grupo que hace temas míos y temas que me gustan arreglados por mí, todo lo que hago que podríamos llamar “obra” es artístico. Me gusta mucho trabajar todos los aspectos, incluso todos los instrumentos, pero cuando lo llevo al grupo dejo espacio para que los músicos también trabajen las cosas desde su punto de vista artístico, que interpreten con el sonido de ellos, soleen a su manera, toquen las melodías y ritmos desde su punto de vista. Les doy la mayor libertad posible. Es decir que si en el trío hubiera otros músicos los temas sonarían totalmente distintos. Es más, a la hora de arreglar adapto los temas de acuerdo a quienes vayan a tocar.

Cuando trabajo para otros músicos (ya sea de bajista, o arreglando temas, o produciendo) también hay mucho de artístico. Por ejemplo, antes de tocar o hacer lo que sea, trato de tener la letra de cada canción, poner especial cuidado en lo que dice, y si hay alguna cosa que no entiendo le pregunto al autor qué quiso expresar,  o por qué o en qué momento particular de su vida la compuso, entonces trato de cargar todas mis emociones hacia lo que esa música significa para el compositor.  Alguna vez me han preguntado “¿para poner el bajo querés saber qué dice la letra?”. Y para mi es fundamental, porque cada cosa que integra una obra tiene que estar apoyando lo que el tema intenta expresar, por lo tanto que todos los elementos se involucren artísticamente con ese mensaje es fundamental.

¿Cuál fue tu formación académica?

Empecé a estudiar en los 80s y en ese entonces el único instituto de enseñanza musical que había era la Escuela Universitaria de Música donde solo enseñaban contrabajo clásico. Nada de bajo eléctrico y ritmos latinos, rock, jazz, etc. Así que estudié con varios músicos de la vuelta. Empecé en forma informal con la batería. El baterista del grupo del liceo estudiaba con José Luis Pérez, me pasaba las lecciones y yo estudiaba en una silla. Después por un tiempo dejó la batería en casa y yo estudiaba en ella.  Como contaba anteriormente, luego empecé a trabajar para pagarme los estudios. Comencé aprendiendo  bajo y armonía con Javier “Pato” Muñoz, luego armonía con Edgardo Rigaud. Después bajo con Gustavo “Mamut” Muñoz,  armonía e improvisación con Jorge Nocetti, algo de piano con Andrés Arnicho, música hindú con Ariel Ameijenda, guitarra eléctrica con Morris Catán. Y después continué estudiando e investigando en cada instrumento por mi cuenta. También averigüé qué libros de arreglos, composición e improvisación enseñaban en universidades de música como Berklee o BIT u otras más, y gracias a amigos que vivían en el exterior o que han traído material de allá estudié esos libros también. Pero en general todo el tiempo estoy estudiando cosas nuevas e investigando, la música es algo muy dinámico y siempre es importante estar al día.

¿Cuáles son tus proyectos actuales?

Tengo varios. Tocar con el Juan Carlos Graña Trío y promocionar el video (DVD) que salió en recientemente. Continuar con las clases que es otra faceta del trabajo de músico que me encanta. Además, estoy haciendo un disco que saldrá con seguridad el año que viene. Ya está prácticamente todo el material grabado, faltan muy pocas cosas.

Tu más reciente trabajo es este DVD en vivo, que recoge un concierto grabado en formato trío en el estudio El Ombú ¿Cómo surge la determinación de grabarlo de esta manera, y compartirlo libremente en Internet? 

En un descanso en un ensayo el año pasado le comenté a los músicos (Pablo y Tote) que siempre me pasaba con las bandas en las que he estado que se grababan discos en estudios de grabación con el método que se usa de que graba un músico después que otro, y eso si bien la calidad de lo que se logra es buena, también es cierto que se pierde la pasión y la comunicación que se puede dar entre los músicos al tocar en vivo. Y para mí eso es fundamental, porque creo que una parte importantísima de la música y del hecho de tocar con otros es esa: la comunicación, pasión, sentimientos y expresión que se pueden generar al tocar en vivo. Y más aún cuando se trabaja con improvisación. Al ensayo siguiente ellos se ofrecieron para hacer conmigo algo así con mis temas, lo cual me sorprendió gratamente porque en la conversación simplemente les hice un comentario, no fue que les planteara hacer eso . Por supuesto que acepté y nos pusimos manos a la obra. La idea que teníamos era grabar un disco en vivo , pero se me ocurrió ampliar el proyecto a un video, y  debido a las circunstancias para poder lograr algo con mejor calidad de sonido e imagen decidimos hacerlo en un estudio.

Sobre compartirlo libremente en internet  fue una decisión que tomé debido a varios motivos.  Tener la satisfacción de poder compartir libremente mi música con todo el que la quiera ver y escuchar todas las veces que quiera. Que sea accesible de un modo práctico en todos los formatos que existen hoy en día. Si alguien lo quiere ver desde su celular en el ómnibus puede hacerlo,  así como si está en su computadora o tablet.  Y si quiere compartirlo libremente con alguien más que lo haga. La música fundamentalmente se trata de compartir y comunicación. Apunto a eso al colgarlo libremente en internet.

Además, el mercado para un trabajo como este no ofrece algo atractivo como para que me interese comercializarlo. Pero su difusión puede generar otros trabajos como  tocar en vivo, hacer arreglos para otros discos, grabar para otros artistas, que vengan alumnos, etc, y las redes sociales son un medio gratuito que llega a gran cantidad de público, por consiguiente son un medio publicitario ideal para este proyecto.

¿En qué elementos creativos en general y musicales en particular se basan las composiciones de este álbum?

La idea cuando empecé a armar estos temas fue que hubiera de todo lo que me gusta musicalmente, que en definitiva es lo que soy.  Rock, funk, jazz, candombe, música clásica, tango y folclore, tecno, usar máquinas, samples, y loops.  Eso planteaba  un reto difícil pues son cosas muy diferentes como para intentar que todo tuviera un hilo conductor coherente,  que se enlazara fluidamente una cosa con otra, sin notarse,  que fuera agradable para quien escuchara. Además, implicaba pasar de composiciones de grandes maestros como Bach o Troilo a temas míos, lo cual significaba todo un reto.

También era importante que no fuera el típico disco de músico solista donde todo se recarga en melodías y solos tocados exclusivamente en el instrumento del dueño del disco lo cual a mi gusto hace que se torne monótono y aburrido al poco tiempo de empezar a escucharlo. Quería que los temas sonaran a banda, que los músicos tuvieran por partes iguales la posibilidad de tocar y expresarse, y que el trabajo pudieran disfrutarlo no solo bajistas, sino también bateristas y guitarristas, o cualquier persona a la que le guste la música.

Los temas surgieron de diferentes maneras. Algunos de una idea de una melodía, otros de un loop de una máquina, otros surgieron primero una secuencia de acordes  y después trabajar sobre eso, en otros casos primero surgió la idea del bajo y sobre eso se tejió todo. No es que todo lo componga en el bajo, las ideas pueden salir del piano, de la guitarra, el teclado o la computadora, o a veces tarareando y grabando en el celular o mp4. También hay un tema que es de Pablo y el Tote. El tema encajaba perfecto en el proyecto y lo incluimos naturalmente.

¿De qué modo correspondería definirlo, como una fusión de estilos o como un estilo aparte?

Es totalmente una fusión de estilos. Como te comentaba: candombe, funk, jazz, rock, blues, tango, clásico, electrónica, samples, loops…..

¿Qué discos que no son de jazz han dejado la huella más profunda en vos como músico, y se pueden apreciar en este nuevo trabajo discográfico?

 Más de uno de los Chili Peppers, “Greatest Hits” de Michael Jackson,  “Siempre es hoy” y “Ahí vamos” de Cerati,  “Tango que me hiciste mal” de Los Estómagos,  “Montevideo Agoniza” de Los Traidores,  “Audioslave” de Audioslave,  “Totem” de Totem,  “Mateo Solo bien se lame” de Eduardo Mateo, “Mateo y Trasante” de Eduardo Mateo y Jorge Trasante, “Divididos por la felicidad” de Sumo, varios discos de Rada y Jaime Roos, y también cosas de música clásica y de tango, gente como Mozart, Bach, Troilo, Gardel. Sé que es una respuesta muy amplia, pero todo esos fueron discos que me influyeron y que en el caso de muchos de ellos se nota su influencia en mi en este material.

¿Es correcto decir que el jazz tiene una evolución que hasta el día de hoy va por un camino marcadamente distinto a los que transitan el rock o el pop? Y de ser así, ¿está bien que eso suceda?

Me parece que no. Desde los comienzos el jazz surge del resultado de mezclas. A lo largo de su historia ha sido siempre abierto a todo tipo de influencias y géneros. En muchos casos ha  tomado  temas de la música pop o rock, o en otros casos jazzistas han compuesto mezclando su sonido y notas jazzeras con pop o rock.  Se puede mencionar a Miles Davis tocando temas de Cindi Lauper o Michael Jackson, o Herbie Hancock tocando temas de Nirvana o componiendo un tema tecno pop como “Rock It”, Marcus Miller tocando un tema de Talking Heads , o la clara influencia de blues y rock que tienen guitarristas de jazz como Mike Stern, o temas como “On Broadway” o “Give Me The Night” de George Benson, y la lista puede continuar.  Aunque también es cierto que hay toda una serie de músicos de jazz que trabajan y componen ubicándose decididamente aparte de lo que es música pop o rock.

Yo, humildemente creo que esto último no está bien que pase teniendo en cuenta lo que decía al principio de que el jazz siempre ha tomado elementos de otras músicas y culturas, por ejemplo de la española, hindú, afrocubana, etc, etc. Pero también es cierto que en arte no hay una verdad absoluta y cada uno es libre de hacer las cosas como más le gusta.

¿Qué discos de jazz grabados en nuestro país (o por gente de nuestro país) le recomendarías al público que aún no sea converso en el género?

No son propiamente de jazz, sino fusión de jazz con otros ritmos, como por ejemplo: “Goldenwings” y “Montevideo” de Opa, “Flip Flop” de Freddy Ramos y José Luis Pérez,  “Huella Digital” de Trío Ibarburu, ”Faros” de Pepe González,  los del Trio Fattoruso,  “48 hrs” de Zafhfaroni, “House of Groove” de Francisco Fattoruso , “Al contado” de Daniel Mazza, “Confidence” de Rada, “ Santos Domingos” de Nacho Mateu, “Tango del Este” de Fatto-Maza-Fatto, el último DVD de Alfredo Monetti…….

¿Cuándo tendrán lugar tus próximas presentaciones?

Hay proyectadas presentaciones en el interior, algunas en Montevideo, en un teatro.  Sobre la fecha las iré avisando a través de la web y en las redes sociales. Estamos ensayando para esas presentaciones.

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