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Entrevista: Abuela Coca cumple 25 años y canta para vos

octubre 24, 2016

Abuela Coca cumple 25 años y lo festeja a lo grande, con un show el 4 de noviembre en la Sala del Museo.

Vivo Montevideo dialogó con Alfredo “Chole” Gianotti (guitarra y voz), Gonzalo Brown (voz) y Paulo Zuluaga (saxofón) de Abuela Coca, sobre un cuarto de siglo cargado de recitales, discos, giras, cambios y movimiento. La nota no pretende abarcar su historia, ya que se necesitaría un libro; pero sí analizar ciertos aspectos que son clave para dar una idea cabal sobre lo que significa una trayectoria tan vasta, y un universo musical muy rico, que en el ámbito local dio origen al mestizaje entre el rock, los instrumentos de viento y la percusión; hecho que configuró gran parte del patrimonio de la escena del rock nacional.

La charla tuvo lugar un miércoles lluvioso de octubre, tras un ensayo de cara a los festejos. Mientras varios de los músicos, junto con algún amigo desarmaban y vaciaban la sala de ensayo, porque en cualquier momento llegaría otra banda a ensayar, posados en los sillones de un estar subterráneo, tan cerca y tan lejos de la tormenta, comenzamos a hablar de los orígenes.

─ ¿Cuál es el recuerdo más remoto que tienen sobre la gestación de Abuela Coca?

“Chole”: ─El primer recuerdo es que dijimos, “vamos a formar una banda que sea una mezcla de todo”. Fue con el “Cacho” Fernando Rodríguez (primer percusionista del grupo, que ya no lo integra), en su casa. Él va a tocar en el recital. Esa fue la idea que encendió lo que terminó en 25 años de Abuela Coca.

─Si bien tuvieron varios cambios de formación, más allá de que la mayoría aún sigue en la banda, la llegada de Gonzalo Brown marcó un antes y un después. ¿De qué manera llegaste?

Brown: ─Yo fui muy fan de la Abuela Coca desde su comienzo en 1992. En 1997 entré y grabamos el segundo disco. Con Martín Morón (trombón y voz) fuimos amigos desde la adolescencia. Diferentes compañeros de la banda conocían cosas que yo hacía. “Chole” y “Cacho” estaban en la Escuela Universitaria de Música, donde se hacían  ensambles y grupos. Ahí ellos conocieron mis otras actividades y me hicieron la invitación.

¿En qué consistían esas otras actividades?

Brown: ─Aparte de estudiar saxo alto en la Escuela Universitaria de Música, tenía una banda en la que cantaba y componía.

“Chole”, ¿en qué te cambió el hecho de que Gonzalo entrara en la banda, y dejaras de ser el único frontman?

Chole: ─Mirá, siempre la idea fue que hubiera más de un frontman. Porque antes Morón compartía un montón de canciones. Es parte de lo que es la banda, una licuadora de estilos y de sentidos. También la incorporación de otros instrumentos, en este caso la voz. Era parte de la esencia. Aportó muchísimo.

Brown: ─Ahora, al ver cómo está armado el show (de los 25 años), te das cuenta de que es una representación fiel de la historia de Abuela Coca, y de lo extenso de esa historia, musicalmente hablando. El repertorio es súper equitativo. Es difícil distinguir si hay uno o dos frontman, porque trabajamos como un dueto.

─ ¿Cómo fue el pasaje de esa mezcla de estilos a la que se denominó como “tuco”, hacia un sonido más cercano al rock?

Brown: ─Lo dio el tiempo; la madurez de cada uno y de la banda. Los movimientos, el transcurrir y el desarrollo individual. También algo importante que decantó en eso, fue que dejó de haber tecladista (Eduardo Riso), y todo pasó a estar más a cargo de la guitarra (Roberto “Palito” Elisalde). Pero no fue algo que buscáramos, sino que sucedió así.

“Chole”: ─Nuestros discos tienen un largo proceso de creación. En el pasaje de Después te explico (segundo disco, 1997) a “El Ritmo del Barrio” (tercero, 2001) dejamos de estar en una discográfica multinacional (Sony) y creamos un sello propio. Eso nos dio una actitud más independiente en todo. Es cooperativista hasta en la composición, que fue parte de todo este emprendimiento y de la música que nosotros generamos; el “tuco”, o el rock mestizo.

En los créditos de Después te Explico figura Gustavo Pena, el “Príncipe”, como corista. Él es un referente musical de culto dentro y fuera del Uruguay ¿Cómo surgió esa relación?

“Chole” parece sorprendido. Adquiere semblante reflexivo, como si la pregunta activara algo en la memoria, que trae recuerdos de épocas remotas; y responde: ─Sí, es verdad. Fue el productor de la parte coral de ese disco. Tuvimos el orgullo de ser parte de su vida. Mi primer show fue de telonero del Príncipe, y Abuela Coca también compartió toque con él, en un mítico show en el Cabo Polonio. Era muy amigo de varios de nosotros. Martín Morón tocó con él.

¿Cómo van a encarar la difícil labor de repasar 25 años de un abanico musical tan variado?

Paulo: ─Lo guionó Martín. Lo hizo muy bien, una mezcla de todo, incluso el sonido y los integrantes de la primera época.

“Chole”: ─Al estar los músicos que grabaron esos temas vamos a lograr el sonido original de lo que se grabó entonces. Sobre todo en la parte de caños; y más aún, va a ser como una big band.

Paulo: ─Claro, porque también van a participar amigos que fueron parte de la banda en giras, toques, suplencias, como durante los embarazos de Andrea (Viera, saxofón y flauta).

¿Habrá más invitados?

Brown: ─Va a estar “Mandrake” Wolf, Mónica Navarro, “Pablito” (Silvera) de 11 Tiros y “Socio”. Va a haber cosas extra musicales, pero preferimos no adelantar nada para no arruinar la sorpresa.

¿Sienten que fueron influencia para otras bandas locales?

“Chole”: ─No─ responde tajantemente, el periodista insiste…

Pero alguien de alguna banda de generaciones posteriores, como 11 Tiros o Chala Madre, por ejemplo, les habrá dicho algo al respecto alguna vez…

“Chole”: ─Bueno, ellos dicen que sí (risas generales), pero es todo mentira. (Ahora se pone serio) En realidad nos halaga muchísimo que nos consideren como referentes, así como nosotros tenemos los nuestros.

¿Cuál es el reconocimiento más lindo que les han hecho?

Brown: ─Que nos dijeran (pone acento mexicano) que somos mejores que (la banda mexicana) Panteón Rococó. (risas). Fue tremendo halago en un back stage en México.

“Chole”: ─También lo que decíamos recién, de aquellos músicos que se nos acercaron para decir que somos su espejo. Eso para nosotros es lo más lindo, porque sentimos que generamos algo, cultura.

¿De qué banda sonora de película les hubiera gustado que algún tema de Abuela Coca formara parte?

Silencio, piensan. “Chole” mira hacia quién sabe dónde, o cuándo; y susurra: ─Que buena pregunta…Tiempos Violentos (Pulp Fiction) de Tarantino.

Brown: ─Sí, exacto. Haciendo el riff de Santa Soledad (canta la melodía de los vientos, mientras, “Chole” hace la onomatopeya de esa guitarra surfer californiana de los 60’s, de Dick Dale, que es el símbolo acústico de la película. Todos coinciden, incluso el periodista, en que es un peliculón.

En ese momento ninguno de los presentes lo recuerda, pero en la canción Ta Salao, de El Ritmo del Barrio, hay una estrofa en la que Brown canta: “Soy como un peregrino, persigo mi destino, pero aquí hay más historias que en un film de Tarantino […]”.

¿Qué los lleva a seguir adelante después de tanto tiempo?

El saxofonista Paulo Zuloaga, arengado por “Chole”, responde: ─Es lo que nos preguntamos todo el tiempo. Los años pasan y acá estamos.

“Chole”: ─El otro día Martín Morón dijo algo lindo; que no es la parte económica la que nos mantiene, sino las ganas de hacerlo. Y eso es algo importante en cualquier proyecto. Cuando le ponés amor perdura. Obviamente también es un proyecto comercial y también es bueno que genere para poder seguir. Pero lo que más nos atrae, nos une y nos mantiene como banda, o como familia, es el hecho de que queremos hacer, estar y generar. Cuando no tengamos nada más que decir, ya no tengamos más ganas de estar, ahí sí, lo vamos a dejar.

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